Dedicar 9 minutos del día para ver amanecer es empezar el día con la emoción de haber presenciado un espectáculo único.
viernes, 29 de mayo de 2009
9 minutos
Dedicar 9 minutos del día para ver amanecer es empezar el día con la emoción de haber presenciado un espectáculo único.
viernes, 22 de mayo de 2009
El milagro del agua, transforma los tonos ocres en verdes
Pero ese paisaje ocre y de vegetación rala se puede transformar en un oasis en los lugares en los que el agua no escasea.
Desde él podemos ver el oasis que es el Valle de Ricote (Ricote, Villanueva del Río Segura, Ulea, Ojós), regado por el río Segura. Al fondo el pequeño pueblo de Ulea.
Por estas tierras ya anduvieron iberos y romanos, estos últimos eran expertos en conducciones de agua...pero fueron sobre todo los árabes, los que reutilizando las técnicas romanas y aplicando su avanzada tecnología hidráulica, transformaron estas tierras.
viernes, 15 de mayo de 2009
Los días azules
La Manga es una barra de arena que podría parecer una península pero en realidad la barra es cortada en varios lugares por canales que alimentan de agua el Mar Menor. Mirado así yo vivo en una isla.

Aquí el azul domina el cielo y el suelo. Incluso los escasos días de nubes siguen siendo azules.
Azul equivale a ocio para mi. Este azul huele a mar y sabe a tranquilidad, a relax, a ausencia de reloj.

Mañanas de chanclas, pareos, gafas de sol, traje de baño y paseo por la orilla del mar....

Hace mucho calor y revolotean multitud de mariposas a ras del suelo, de la playa al mar...el bochorno que hace ha debido contribuir a esta masiva migración o tal vez pasaron de crisálida a mariposa hoy...no llego a distinguir la especie.. predomina el amarillo dorado. La dirección la debe marcar el lebeche...se ha levantado bastante viento...menos mal
Los dos mares de la Manga permiten escoger en que lugar tomar el sol según sople el viento.

A veces te encuentras otros personajes que también salen a pasear...seguro que se llama Lacertus...
Los días azules son los días del juego de la oca...por las mañanas leo el periódico o el National Geographyc tumbada en la playa por las tardes lectura obligada durante la siesta y después... de oca a oca ...

El personaje del libro también pasea pero de muy diferente manera...


El lebeche arrecia y el Mar Menor se llena de alas de mariposa ...creo que se llama sky surf...Observo sus piruetas desde la terraza.

También mi casa es azul...para variar...

Cuando la tarde comienza a caer...los sky surfistas desaparecen y las gaviotas planean de Norte a Sur...regresarán a sus nidos?...

Y llega un momento que el sol se pone...
A tus atardeceres rojos se están acostumbrando mis ojos...
viernes, 8 de mayo de 2009
Una playa solitaria
Volviamos de nuestro viaje a Oviedo, lucía el sol y por las ventanillas bajadas del coche entraba el olor a mar.
Nos acercamos a la costa. Playa de Poo decía el letrero. La playa aparece abajo de un no muy elevado acantilado. La línea costera dibuja una pequeña bahía de entrada angosta. Unas escaleras comunican las praderas verdes con la playa.
Se oía el mar, la marea estaba baja y el agua apenas lograba penetrar... la arena estaba cubierta por una fina película de celofán brillante...
Un gran espejo ...
Me hubiera quedado un tiempo allí...me trajo de recuerdos aquella otra playa... mucho tiempo transcurrido...tengo que volver a levantar piedras y buscar animalillos con los niños a la playa... aunque ahora sean otros niños...estoy segura de que les gustará tanto como a su madre.
Si por el mar todo el cielo era azul, mirando al interior se encapotaba amenazando agua...
Subí las escaleras y miré hacia atrás para despedirme, con el deseo de volver con calma a disfrutar de este lugar...
La llanisca seguía mirando al horizonte por el que deben regresar los hijos que se hicieron a la mar