
Se ha parado el viento. 24 horas de vendaval. Uno más de los que ya me he acostumbrado a lo largo de estos últimos años. Siempre me parece que es superior en fuerza a los anteriores.
Viento del Suroeste. Cálido y seco que golpea una y otra vez contra las ramas de mis plantas, las aja, las marchita y termina por romperlas.
Acababa de colocar el belén en la mesa del porche para que los niños lo vieran cuando llegaran. El viento ha soplado con fuerza toda la noche. Milagrosamente el belén no ha sufrido demasiados desperfectos. Un rey mago de piel oscura ha perdido una mano, habría robado algo?, un pescador se ha quedado atrapado en la red de las lucecillas de colores...la fuerza del viento ha tumbado a leñadores, labriegos, pastores y demás buena gente... han desaparecido un par de gallinas...el río se ha desbordado...
He vuelto a colocarlo todo y he añadido musgo y montañas de rocas protectoras.
Al caer la tarde se ha parado el viento. El sol se ha filtrado entre las nubes por el Poniente y nos ha regalado un iristrail sobre el fondo azul noche del Este.
Una tarde cálida, calmada, y extraña, para el mes de Diciembre.