domingo, 26 de abril de 2009

Paisaje urbano... primera parte

De un tiempo a esta parte se ha puesto de moda incorporar la escultura al paisaje urbano.

No se trata de los antiguos y majestuosos monumentos de otras épocas, son simplemente esculturas que se colocan en cualquier rincón, a veces a ras del suelo y que parecen que tienen vida propia en el ir y venir diario de la ciudad.

La primera vez que las vi fue en Oviedo. Hoy las he vuelto a ver.

De todas estas esculturas las que más me gustan son las que podríamos encuadrar en tipos y costumbres. Con frecuencia recuerdan oficios de otra época ahora ya olvidados.

Y eso los hace que de alguna manera sigan vivos en el recuerdo. Como si no hubieran desaparecido.


Grupo escultorico La lechera . Autor Linares

Yo conocí las lecheras que con sus cántaros repartían la leche por las casas. Es mi primer recuerdo de infancia... mi primer olor. Yo aún no tenía 3 años. Recuerdo que tenía un pequeño cantaro de aluminio de juguete y la lechera me lo llenaba todos los días ...recuerdo ese olor tan vivamente que ha fijado la escena.


Maternidad de Sebastian Miranda

Una madre amamanta a su hijo a la entrada del parque de San Francisco a pocos pasos de donde la torera ejerce su profesión de fotógrafa

La torera de Mauro Alvarez Fernandez
También conocí los fotografos de los jardines públicos, con las viejas cámaras de madera con un trípode, una tela negra y el pajarito que sacaban para que el niño se riera y prestara atención mientras disparaban la foto...¡qué tiempos!



La pescadora de Sebastián Miranda.

Esta pescadora toma el sol frente a las puertas de un antiguo mercado.



Vendedor de pescado de LLonguera

Muy cerca de ella el vendedor de pescado espera la llegada de un cliente mientras fuma un cigarro..



Esperanza caminando de Julio Lopez Hernandez

Unas calles más allá una estudiante de otros tiempos camina mientras repasa la lección antes de llegar a clase. ¡qué recuerdos!



El regreso de Williams Arrensberg de Urculo
Finalizo esta serie de esculturas urbanas de la ciudad de Oviedo con este viajero que debió venir para quedarse a juzgar por la cantidad de equipaje que trajo consigo sin olvidarse del paraguas...se ve que conocía bien la región.

9 comentarios:

Cabigoes dijo...

Hola!
Me gustan esas esculturas, especialmente la de la madre con su chiquillo, cada una de ellas transmite algo en especial. Saludos!!!

Daisy dijo...

Gracias por el comentario niño guapo

Besucos

Ender dijo...

No me gustan ese tipo de esculturas, me parecen demasiado, mmmm, no sé, ¿demasiado ortodoxas?

Y lo de a ras de suelo, ni te cuento el peligro que tiene para mi medio pomelo :D

impersonem dijo...

Qué bonita entrada la que nos presentas. Bellas fotos de magníficas esculturas, con precisos comentarios sobre cada una de ellas.

Un bello paseo por los espacios en donde habitan, que nos ha permitido disfutrar del arte de la escultura que se integra en la ciudad.

Me ha gustado mucho.

Besos.

Daisy dijo...

Ender a mi me gustan por lo que representan... Ya lo he dicho, para mi es la memoria de oficios y personajes que no son tan lejanos y que se han perdido en la memoria de muchos de nosotros o que no se han conocido.

Creo que tener presente épocas anteriores nos permite comprender y valorar más el presente...

impersonem a mi me gustan mucho... me permiten volver a aquel tiempo aunque sea por solo unos segundos

Aida dijo...

Desde luego son esculturas muy representativas. Quizás yo, por ser de Oviedo, muchas veces paso por su lado casi sin mirarlas. Pero vistas así, en fotos, consigue que me den ganas de volver a verlas en persona, una por una :)

angel lago villar dijo...

Querida Daisy:

Mi primer comentario en este blog...como es lógico..¡¡Tenía que ser de mi tierra y de mi ciudad!!!

Es bonita se mire por donde se mire.¡Qué voy a decir yo!!

Un abrazo.

Daisy dijo...

Hola Angel! A veces un simple comentario como este tuyo significa mucho para mi.

Gracias por seguir mi blog.

Yo te encontré a ti navegando por internet. Y ayer se lo decía a otro amigo bloguero, quiero creer que nada obedece a la casualidad, que cuando otras personas se encuentran tiene un significado.

Te leo y aprendo de ti, de tu día a día. De tu manera de ser tan positiva. Y esa entrada del caminar de tus padres me llegó al alma.

Este es el sentido que yo le busco a este medio.

El de enriquecernos por dentro.

Un besín

llosona dijo...

¡Hola! Se me habian pasado estas entradas de Oviedo. Creo que la ciudad ha ganado mucho con estas obras, a mi me encanta pasear y disfrutarlas.
Comentabas que Urculo debia conocer bien esta tierra, pues sí, por eso s trajo el paraguas. Estudio en la secundaria en el instituto de mi madre, en Sama de Langreo. Ella cuenta que en esos tiempos, se enfadaba mucho por que no entendian sus obras. Lo bonito fue que logró alcanzar el éxito y hoy podemos admirar muchas pinturas y esculturas en cantidad de lugares.
Besines:)